Cuando alguien decide emprender como autónomo, una de las primeras dudas que aparece es esta: cuánto dinero hay que invertir en marketing. Muchos nuevos negocios empiezan con la idea de que necesitan una web espectacular, un logo perfecto o una imagen de marca muy elaborada. Pero la realidad es un poco distinta. Lo importante al empezar no es tenerlo todo perfecto. Lo importante es parecer profesional y que los clientes puedan encontrarte fácilmente.
Por eso conviene pensar el marketing en fases. Primero lo imprescindible. Después lo que ayuda a crecer. Y más adelante lo que realmente construye una marca sólida.
El marketing imprescindible para empezar
Cuando estás arrancando un negocio tú solo, necesitas una base mínima que transmita confianza. No hace falta complicarse demasiado. Hay algunos elementos que sí merece la pena tener desde el primer día.
Elegir un buen nombre de marca
El nombre del negocio es lo primero que verán tus clientes. Conviene que sea fácil de recordar, fácil de escribir y que suene natural cuando alguien lo recomienda. Antes de decidirte, es buena idea comprobar dos cosas: que el dominio web esté disponible y que el nombre se pueda usar en redes sociales.
Si eliges el nombre por tu cuenta, el coste puede ser 0 €. Si decides contratar a un profesional para crear el naming, el precio suele moverse entre 200 € y 1500 €. La mayoría de autónomos optan por la primera opción al empezar.
Un logotipo sencillo y una identidad visual básica
El logotipo es la cara visible de tu negocio. No hace falta algo extremadamente complejo, pero sí un diseño que funcione bien en diferentes lugares: la web, redes sociales, documentos o tarjetas. Una identidad visual básica suele incluir el logotipo, los colores de la marca y las tipografías que se usarán en los textos.
- Un diseñador freelance suele cobrar entre 250 € y 1000 € por este trabajo.
- Si se trabaja con una agencia o se desarrolla un branding más completo, el precio puede subir hasta 800 € o incluso 5000 €.
- Para empezar, muchos autónomos encuentran suficiente invertir entre 400 € y 800 €.
Una página web clara y sencilla
Hoy en día tener una web es casi obligatorio. Muchos clientes buscan información en internet antes de contactar con un profesional. La buena noticia es que no necesitas una web complicada. Una estructura sencilla suele ser más que suficiente al principio. Normalmente incluye una página de inicio, una sección de servicios, una breve presentación sobre quién está detrás del negocio y una página de contacto.
Una web básica suele costar entre 400 € y 800 € si se utiliza una plantilla profesional. Si el diseño es más personalizado, el precio puede subir a 1000 € o 3000 €. A esto hay que sumar el dominio y el alojamiento web, que suelen costar entre 90 € y 200 € al año.
Crear tu perfil de empresa en Google
Este es uno de los pasos más sencillos y más importantes al empezar. El perfil de empresa permite que tu negocio aparezca en Google Maps, mostrar tu teléfono, tu web y recibir reseñas de clientes. Muchos profesionales consiguen sus primeros contactos simplemente porque alguien los encuentra en Google mientras busca un servicio cercano. Y lo mejor de todo es que el coste es 0 €.
Tener presencia básica en redes sociales
No hace falta abrir cuentas en todas las redes sociales. De hecho, suele ser mejor centrarse en una o dos y mantenerlas activas. Instagram o Facebook suelen funcionar bien para negocios orientados al consumidor. LinkedIn puede ser más interesante si trabajas con empresas. Crear los perfiles y gestionarlos por tu cuenta tiene un coste de 0 €.
El marketing que puedes añadir cuando el negocio empiece a moverse
Una vez que empiezan a llegar los primeros clientes, es buen momento para reforzar la visibilidad del negocio. Hay algunas acciones que ayudan mucho a crecer, pero que no son imprescindibles el primer día.
Trabajar el posicionamiento en Google
El SEO consiste en optimizar la web para que aparezca cuando alguien busca un servicio en internet. Por ejemplo, cuando alguien escribe algo como “reformas en mi ciudad” o “abogado especialista en herencias”. Si decides aprender lo básico y hacerlo por tu cuenta, el coste puede ser 0 €. Si contratas a un especialista, el servicio suele estar entre 200 € y 800 € al mes.
Probar con publicidad online
La publicidad en internet puede ayudarte a conseguir clientes más rápido, sobre todo al principio. Las plataformas más utilizadas suelen ser Google Ads o la publicidad en redes sociales.
Muchos autónomos empiezan con pequeños presupuestos para probar qué funciona mejor. Un presupuesto inicial suele estar entre 100 € y 300 € al mes. Si el negocio empieza a crecer, es bastante habitual invertir entre 500 € y 1000 € al mes.
Hacer una pequeña sesión de fotos profesional
Las fotos influyen mucho más de lo que parece en la confianza de un cliente. Una buena sesión puede servir para la web, redes sociales y material promocional. Una sesión básica suele costar entre 150 € y 400 €.
El marketing que llega cuando el negocio ya está creciendo
Cuando el negocio ya tiene una base de clientes y empieza a funcionar de forma estable, aparecen nuevas oportunidades para mejorar el marketing. Aquí es donde entran acciones más estratégicas.
Desarrollar un branding más completo
El branding va más allá del logotipo. Incluye la estrategia de marca, el posicionamiento del negocio y la forma en que se comunica con los clientes. Este tipo de trabajo suele hacerlo una agencia o un especialista en marca. Un proyecto de branding para un pequeño negocio suele costar entre 1500 € y 5000 €.
Crear contenido para atraer clientes
El contenido es una de las estrategias más interesantes a largo plazo. Puede ser un blog, vídeos, publicaciones en redes sociales o incluso un canal de YouTube. Con el tiempo, este contenido ayuda a posicionar el negocio como experto y a atraer clientes de forma constante. El coste depende de si lo haces tú mismo o si decides delegarlo.
Usar herramientas de automatización
Cuando empiezas a tener más clientes, también aparece la necesidad de organizar mejor el trabajo. Herramientas como un CRM o plataformas de email marketing ayudan a gestionar contactos y mantener la comunicación con los clientes. Muchas de estas herramientas funcionan con suscripciones mensuales de entre 20 € y 100 € al mes.
Cuánto suele invertir un autónomo en marketing al empezar
Cada negocio es diferente, pero suele haber tres niveles de inversión bastante habituales.
- Un lanzamiento muy básico puede hacerse con unos 500 € a 1000 €.
- Un inicio más profesional suele situarse entre 1500 € y 3000 €.
- Y si se quiere arrancar con una estrategia más completa, la inversión puede subir a 4000 € o incluso 7000 €.
Un ejemplo de presupuesto inicial
Imaginemos que decides invertir 2000 € en el lanzamiento de tu negocio. Una forma bastante equilibrada de repartir ese dinero podría ser dedicar unos 500 € al logotipo y la identidad visual, alrededor de 900 € a la web, unos 80 € al dominio y el hosting anual, aproximadamente 200 € a una sesión de fotos profesional y reservar 300 € para probar publicidad online. Con esta base es posible tener una presencia profesional y empezar a generar visibilidad.
El error más común cuando se empieza
Hay un error muy habitual cuando alguien lanza su primer negocio. Invertir demasiado dinero en diseño y muy poco en conseguir clientes. Es fácil obsesionarse con tener una web perfecta o una imagen muy sofisticada desde el primer día. Pero un negocio necesita algo mucho más básico: que la gente lo encuentre y que empiecen a llegar clientes.
Por eso muchos profesionales recomiendan pensar en este orden.
- Primero visibilidad.
- Después clientes.
- Y finalmente construir una marca cada vez más fuerte.
